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Sociedad

Caos en la Escuela ¿Hasta cuándo?

Por María Belén Salgado · 30 de septiembre, 2026 · 5 min de lectura

Caos en la Escuela ¿Hasta cuándo?

Hace unos días viene circulando en redes un video de un profesor enojado, intentando poner orden en el aula con alumnos de 11 o 12 años, mientras algunos alumnos se ríen y lo graban con el celular. Solo unos pocos segundos pueden mostrar una reacción, pero no explica una situación. Estamos viendo una foto incompleta. ¿Qué paso antes? ¿Cuántas veces pidió silencio para comenzar su clase? ¿Qué ocurrió antes que llegara ese enojo?

No se trata de justificar cualquier reacción docente, pero tampoco podemos exigirle una regulación a un adulto mientras naturalizamos interrupciones, burlas, desafíos o alguien que saque un celular y convierta ese momento en un espectáculo. No hay innovación pedagógica que sobreviva en un lugar donde nadie puede dar clase, cuando pedir silencio se convierte en una batalla y cada limite se cuestiona, la escuela empieza a perder las condiciones para enseñar sumado a cuando el docente queda expuesto ya no es solamente manejo de grupo, es un problema educativo.

Los docentes pueden hacer cursos, perfeccionarse en su área, adquirir nuevas metodologías de enseñanza, incorporar tecnologías en el aula, pero nada de eso alcanza si un docente no puede dar clase. La autoridad pedagógica no significa autoritarismo, significa que hay un adulto que puede conducir, enseñar, poner límites y cuidar el espacio común para que todos puedan aprender.

En medio del caos es muy difícil mantener el orden, prestar atención, que fluya el aprendizaje. Es en el silencio donde el cerebro logra enfocar el objeto de atención, la concentración, disciplina en el trabajo, poder escuchar al otro y preguntar cuando sea necesario. Hay algo que tenemos que recuperar con urgencia y es: el límite.

Durante años confundimos el poner límites con ser autoritarios y no son lo mismo, el límite es cuidado y un niño, joven necesita saber que puede hacer, que no y que consecuencias existen cuando se cruza esa línea. Lamentablemente desde hace varios años desde muchas casas, se ha tomado como crianza y se transmite el dejar hacer, sin dejar en claro entre hasta donde puedo o debo, perdiendo los adultos la claridad en entender que los niños y jóvenes dentro de su propio crecimiento establecen desafiar limites, para que justamente allí mismo el adulto intervenga y ponga el límite. Dejar hacer sin límites que orienten ese crecimiento, es mal educar a un niño o adolescente.

Así es que en el presente la escuela ha pasado a ser una gestoría emocional donde la enseñanza muchas veces queda de lado, en un aula donde los alumnos no tienen claro hasta donde debo o puedo hacer. La escuela tiene que recuperar su autoridad, límites y consecuencias y la familia debe acompañar, ante un conflicto preguntar ¿Qué paso? ¿Qué hiciste vos? La alianza familia escuela es fundamental, cuando los adultos se desautorizan entre sí, el niño, joven recibe un mensaje contradictorio, necesitan adultos que conversen y sostengan criterios comunes. Los chicos necesitan adultos que les puedan decir "hasta aca". El alumno merece ser respetado y el docente también.

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