Dos denuncias que exigen respuestas: una beba desaparecida y una ambulancia que nunca llegó
Por María Belén Salgado · 21 de agosto, 2026 · 4 min de lectura

Dos situaciones, dos familias y un mismo denominador común: instituciones que no dan respuestas. Una familia de Otamendi busca saber dónde está su beba nacida el 20 de julio en el Hospital Materno Infantil, mientras otra madre debió convertir su moto en ambulancia para salvar a su hija de 3 años en medio de la noche. Ambos casos ya son de dominio público y exigen una investigación seria.
¿Dónde está la beba? Una familia de Otamendi ha decidido dar a conocer a toda la comunidad la lamentable y dolorosa situación familiar por la que están atravesando. Según el relato de un familiar directo, el 20 de julio del corriente año, en el Hospital Materno Infantil nació una beba que, según les dijeron, lamentablemente había nacido muerta.
A partir de allí comenzó una historia llena de contradicciones, versiones cambiadas y preguntas que hasta el presente no han tenido respuestas. Les dijeron que nació por cesárea, que había fallecido, que les entregarían el cuerpo. Pasaron los días y el cuerpo nunca apareció, como tampoco el acta de defunción.
Frente a esta cruel realidad, la familia comenzó a movilizarse buscando respuestas en diferentes instituciones: comisarías, organismos de la niñez y con personas relacionadas al hecho en sí. Hoy ya se ha presentado una denuncia penal con ampliación, donde todos los hechos ocurridos ese día y en los venideros han quedado asentados.
La familia quiere que se investigue porque necesitan saber dónde está y qué ocurrió con su bebe. Aceptar el fallecimiento de una beba recién nacida es un tránsito duro de atravesar; cuanto más lo debe ser cuando nadie da respuestas ante la ausencia o desaparición de la misma. Solicitan difundir su caso porque no quieren justicia por rumores: quieren justicia por verdades. Es de mucha bajeza jugar con la desesperación y angustia de toda una familia, porque una beba no puede desvanecerse en el silencio.
El segundo caso quedó expuesto en una entrevista telefónica realizada en un medio de comunicación local (Radio Zona – Sentido Común – Pascual), donde una vecina quiso dejar testimonio de una situación de urgencia de salud de su hija de 3 años.
El martes pasado, en horas de la noche, llevó a controlar a su hija al Hospital Municipal Marino Cassano porque tenía congestión en sus vías respiratorias e ingresó por guardia. Allí mismo, cuando fue atendida, el médico le dijo que la guardia estaba solo para casos de urgencia y no para todos los casos. Frente a tal comentario, esta mamá se sintió incómoda, pero prefirió que revisara a su hija y no respondió. La auscultó y le dijo que volviera a su casa.
En horas de la madrugada, atenta al malestar de su pequeña, notó que la respiración iba incrementando el sonido hasta que la nena se despertó sin poder respirar correctamente. Al darse cuenta de que se estaba ahogando, llamó al hospital pidiendo con urgencia una ambulancia y explicando la situación por la que estaba pasando. Pasaron los minutos y, ante la no concurrencia de la ambulancia a su domicilio, volvió a llamar reclamando la misma. Según contó, la persona que la atendió, casi con vergüenza, le respondió: "no pude enviar la ambulancia, porque en guardia no me autorizaron".
Fue así que envolvió a su hija en frazadas, subió a la moto con su esposo y, en medio del frío de la noche, llegaron al hospital. Cuenta que tuvo que golpear fuertemente la puerta de entrada, que estaba cerrada, y allí encontró a varios enfermeros quienes le dijeron que estaban conversando para hacerle saber al director lo que había pasado con la ambulancia, y que ya estaban pensando en salir alguno de ellos en su búsqueda. Por suerte, la pequeña finalmente pudo entrar a guardia, donde fue nebulizada con el remedio correspondiente y de a poco fue normalizando su crisis respiratoria.
Son muchas las preguntas que surgen luego de este relato: ¿Cuál es el criterio de la palabra URGENCIA que manejan en la guardia? ¿Quién era el Jefe de guardia esa noche del martes? Porque frente a la ausencia del Director del hospital, el único y primer responsable es el jefe de guardia. ¿Recibirá algún tipo de sanción el responsable de dar la orden de no enviar la ambulancia frente a una urgencia?
Loable esta mamá que se animó a contar su historia y no dejar pasar una irregularidad semejante. Y como siempre decimos… HAY QUE ANIMARSE A HABLAR, siempre que sea con respeto y con la verdad por delante, nada hay que temer.




